Para derrotar a Rusia, el máximo Comandante de Ucrania puja para combatir en sus propios términos

Gen. Valery Zaluzhny, máximo Comandante militar de Ucrania, en su oficina en Kyiv. (Oksana Parafeniuk/For The Washington Post)

KYIV, Ucrania- Un militar de carrera, el General Valery Zaluzhny, hace ya algún tiempo se hizo tres preguntas: ¿estoy listo para morir? ¿estoy listo para matar? ¿estoy dispuesto a enviar gente a matar y morir?

Ahora, el máximo Comandante de Ucrania en una guerra con una fuerza rusa más grande y mejor equipada que la suya, se hace a si mismo una nueva pregunta: ¿Cómo puedo reducir la pérdida de vidas? Comienza cada mañana informándose cuántos soldados han muerto o han sido heridos el día anterior. A veces tropieza con un contacto en su teléfono celular que ha fallecido. Se rehusa a borrarlo.

Zaluzhny dijo que guarda su dolor para más adelante. Hacer el duelo ahora significaría distraerlo de su importante trabajo como el hombre que los ucranianos confían para mantenerlos seguros y los socios occidentales confían con millardos de dólares en asistencia en seguridad. Ambos esperan que recree el anterior éxito no esperado de Ucrania en el campo de batalla.

Pero si fuera solamente por Zaluzhny, esta no sería la forma en la cual haría el trabajo. El pelearía con superioridad aérea. Él dispararía al menos tantos proyectiles como los rusos están disparando a sus tropas. Y tendría misiles crucero que igualarían a los rusos. Mientras tanto, aviones de combate modernos tales como el F-16 de origen estadounidense, no estarían disponibles en el campo de batalla hasta el año que viene. El abastecimiento de municiones de Ucrania está restringido, con los rusos disparando a menudo tres veces más en un día.

Y los aliados occidentales, citando temores de escalar la guerra con Rusia, han establecido una condición en los misiles de mayor alcance y otro material que hasta ahora han proveído: no pueden ser utilizados para atacar suelo ruso.

Por ello, Zaluzhny dijo, que usa armas de origen ucraniano para los frecuentes ataques a través de la frontera que Kyiv jamás ha oficialmente reconocido como propios.

«Para salvar a mi gente, ¿por qué tengo que pedirle permiso a alguien sobre que hacer en territorio enemigo?» Le dijo recientemente Zaluzhny al Washington Post en una inusual entrevista. «Por alguna razón yo tengo que pensar que no tengo permitido hacer nada allí. ¿Por qué? ¿Por qué Putin (el presidente ruso Vladimir) usará… armas nucleares? A los chicos que están muriendo no les interesa.»

«Este es nuestro problema y está en nosotros decidir como matar a este enemigo. Es posible y necesario matar en su territorio en una guerra. Si nuestros socios tienen temor a usar sus armas, los vamos a matar con las nuestras. Pero solo en la medida que sea necesario.»

(El máximo general ucraniano, Valery Zaluzhny, quiere proyectiles, aviones y paciencia)

Los desafíos que enfrenta Zaluzhny y sus fuerzas son significativos. Aun después de que logró una serie de hazañas militares- una posición defensiva que forzó a los rusos a retroceder de los alrededores de Kyiv y contraofensivas que expulsaron a las tropas invasoras de la región Noreste de Kharkiv y de la capital regional del Sur Kherson el año pasado- grandes franjas del Este y Sur de Ucrania, alrededor de un quinto del país, permanece ocupado.

Llevar adelante una contraofensiva para recuperar ese territorio, derrotar a Rusia y minimizar las bajas de Ucrania requiere recursos que Zaluzhny dice carecer. Los funcionarios oficiales de Occidente dicen que Ucrania tiene lo suficiente como para tener éxito, pero Zaluzhny fue agudamente crítico de las contrapartes que han argumentado que Kyiv no necesita los F-16. Sus propias fuerzas armadas nunca combatirían así, dijo en una entrevista.

A pesar de la crítica de que el avance de la contraofensiva ha sido lento, Zaluzhny permanece como una persona popular aunque algo paradójica en Ucrania. El ha buscado ser el impulsor del cambio en las Fuerzas Armadas, eliminando los legados de la era soviética y transformarlas en unas más occidentales del tipo de la OTAN. Fuera del campo de batalla, la cara sonriente de este hombre de cincuenta años está pintada en las paredes a lo ancho del país. Tiene un parche del bebé Yoda en su chaleco antibalas y un parche de un dibujo animado de un gato armado en la parte de atrás de su casco.

Pero detrás de bambalinas, las preocupaciones y responsabilidades lo agobian.

«Una pregunta que me hacen es ‘¿cómo podés soportarlo'»? dijo Zaluzhny.

«Tengo que vivir con ello,» nos dice. «Todos los días, son aquellos que fueron asesinados. Todos los días, son aquellos mutilados, los desaparecidos. Son lágrimas.»

Zaluzhny habla con Isabelle Khurshudyan y Kostiantyn Khudov del Washington Post en su oficina en Kyiv el 28 de junio. (Oksana Parafeniuk/For The Washington Post)

Ya no más un ejército soviético

Siete meses antes de que las columnas de tanques rusos cruzaran la fronteras del Norte, Este y Sur de Ucrania Zaluzhny estaba considerando un transición a la vida civil.

Pero la milicia fue todo lo que él siempre había conocido; nació cuando su padre estaba estacionado en una guarnición en el Norte del país, y luego asistió a una academia militar. Cuando el presidente Zelenskiy lo llamó y le ofreció el máximo puesto de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Zaluzhny rápidamente abandonó la idea del retiro.

Entre las primeras cosas que hizo fue renovar su nueva oficina. Zaluzhny siempre había temido visitar allí a los anteriores comandantes. Cada vez que lo hacía le recordaba lo que más despreciaba del legado del ejército soviético – «que cualquier comandante que asumía ese cargo era de hecho un señor feudal sobre sus subordinados,» dijo. Representaba exactamente lo que él quería cambiar de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

«Estas paredes estaban impregnadas de ésto,» dijo Zaluzhny. «Cuando llegabas aquí, inmediatamente entendías que era un error haber nacido, un error haber venido aquí.»

En un edificio del cuartel general del Estado Mayor construido en el siglo XIX, la oficina de Zaluzhny se destaca – simple y moderna con una larga repisa donde Zaluzhny guarda su colección, incluido «La Gobernanza de China» del presidente chino Xi Jinping.

El cambio no fue por estética, sino más bien por el lugar, y la persona que lo habita, para hacerse sentir más accesible. Más que dirigir con un puño de hierro, Zaluzhny dijo que frecuentemente solicita aportes – y no solo de su círculo íntimo de generales. Aun ahora, los soldados en el frente pueden acceder a Zaluzhny a través de los medios de comunicación sociales.

El intento de Zaluzhny por el cambio de cultura puede verse también en el frente. Los años de entrenamiento y profundización de los vínculos con las fuerzas de la OTAN han hecho a las fuerzas de Ucrania más ágiles que las rusas en esta guerra. Los comandantes de menor nivel en el campo de batalla a menudo se sienten empoderados para tomar decisiones velozmente en vez de hacer una llamada hacia arriba en la cadena de mandos – una mentalidad soviética.

«El supuesto en muchos países de que esta sería una guerra entre un gran ejército soviético y un menor ejército soviético estaba errado,» dijo el Ministro de Defensa Oleksii Reznikov. «Por eso nos dijeron que Kyiv caería en tres días y Ucrania en tres semanas. Pero este no es más un ejército soviético»

(Zelenskiy, en privado, trama audaces ataques dentro de Rusia, muesta una filtración)

Luego de que Reznikov descubriera que Rusia había lanzado un ataque a gran escala el 24 de febrero de 2022, llegó a la oficina de Zaluzhny y encontró al general parado sobre enormes mapas y respondiendo varios teléfonos. Zaluzhny estaba recibiendo información del campo de batalla y luego respondía con órdenes cortantes, dijo Reznikov. Pero Zaluzhny agregaría también en toda oportunidad un pequeño término de cariño, llamando a su subordinado «una belleza» o diciéndole «buen trabajo.»

«Esto es humanidad,» dijo Reznikov. «El tipo está en un uniforme de general, pero su humanidad es lo que lo hace especial.»

«El ejército aun demanda orden estricto y disciplina» dijo Zaluzhny. Puede ser severo y exigente, pero «No me burlo de la gente, no los oprimo, no los humillo».

El reemplazo del legado militar soviético de Ucrania lejos está de ser completo. Se deben cambiar más oficinas, dijo Zaluzhny. Y más cambios vendrán con la nueva generación- soldados a los cuales Zaluzhny orgullosamente los describe como conocedores del idioma Inglés y muy bien leídos. «Es una pena que los estemos perdiendo,» dijo.

Luego de pelear contra un enemigo ideológico soviético interno, enfrenta ahora una externo que se precia del mismo legado que Zaluzhny quería erradicado. Aunque aun tiene respeto por la doctrina de su adversario. Con avidez leyó todo lo que el general Valery Gerasimov, jefe militar de Rusia, ha escrito a los largo de su vida, describiéndolo como «muy, pero muy interesante» y se lamenta que no haya publicado nada en los últimos tiempos.

«Él es un enemigo- un enemigo que es muy astuto,» dijo Zaluzhny. «Astuto y por lo tanto artero. Todavía es fuerte. Por lo tanto hay que respetarlo por lo que es y buscar formas de matarlo. Porque ese es el único camino para ganar».

Mural de Zaluzhny en el Aeropuerto Internacional de Kherson en noviembre, el mes en que Ucrania expulsó a las fuerzas rusas y recapturó la ciudad (Metin Aktas/Anadolu Agency/Getty Images)

Más allá de la victoria

Años antes de que Zaluzhny pudiera comenzar a moldear las fuerzas armadas de Ucrania a su visión, una pocas horas en una celda carcelaria lo motivó a aprender más sobre el Orden Mundial.

Transcurría 2019, y Zaluzhny, como uno de los máximos comandantes que dirigían las tropas de Kyiv contra las fuerzas delegadas de Rusia en el Este de Ucrania, viajó a Bruselas para una reunión con sus contrapartes de la OTAN.

Ni bien descendió del avión, dijo, fue rodeado por las fuerzas del orden. Con sus armas apuntándolo, fue obligado a yacer boca abajo en el piso y fue esposado. Zaluzhny dijo que tuvo justo suficientes minutos de itinerancia (roaming) en su teléfono para llamar al embajador ucraniano en la OTAN, que eventualmente se aseguró que fuera liberado.

Las autoridades rusas habían colocado el nombre de Zaluzhny en la lista de buscados de interpol sin su conocimiento- una práctica común que llevó a que varios comandantes militares ucranianos fueran brevemente detenidos. Se enojó consigo mismo pues no conocía sus derechos legales en semejante situación.

«Estaba muy malhumorado, aunque luego entendí que hipotéticamente era un criminal de guerra y probablemente siguiera siéndolo,» dijo Zaluzhny. Por lo tanto decidí que debía estudiar relaciones internacionales y derecho internacional,»

El episodio lo inspiró a obtener una maestría en diciembre de 2020. La pone en práctica en su actual trabajo que lo obliga a ser no solo un estratega militar, sino a enfrentar frecuentemente consideraciones geopolíticas, como los temores de sus aliados de que se crucen límites impuestos por Rusia tales como la provisión de misiles de largo alcance o modernos aviones de combate.

No obstante, Zaluzhny, no se muestra intimidado al momento de reclamar la recuperación de Crimea, la península que Rusia anexó ilegalmente en 2014, a pesar de que funcionarios occidentales en privado muestan preocupación por la posible respuesta de Putin si las tropas ucranianas llegaran eventualmente al territorio en cuestión. «En cuanto tenga los medios, voy a hacer algo al respecto. Me importa un carajo- nadie me va a detener,» dijo Zaluzhny.

Las esposas figuradas occidentales sobre sus operaciones militares han incitado a Zaluzhny a pensar más en el futuro de Ucrania- más allá de la contraofensiva y esta guerra- y como hacer a su país tan fuerte que nadie se atreva a atacarlo nuevamente. Para alcanzarlo se requiere la producción de armas para la defensa más que en ser dependientes de otros para su provisión.

Se lamentó que Ucrania sea dependiente de otros países para abastecerse de municiones mientras sus socios luchan para satisfacer la demanda. Cuanto más pueda Ucrania disparar, inmovilizando a las fuerzas rusas, sufrirá menores bajas, dijo Zaluzhny. Pero ¿ que sucederá si el recurso se vuelve escaso en la medida que la guerra dure mucho?

«Me he estado preguntando ésto desde marzo pasado- y no solamente yo; lo pregunto en cada lugar donde puedo hacerlo, » dijo Zaluzhny.

Su visión de una Ucrania formidable es el motivo por el cual lucha por considerar su propio futuro luego de la guerra. Puede que se tome un tiempo libre. «Pero como dice mi esposa: ‘de acuerdo tres días. ¿Y después qué?'» dice con una sonrisa. Podría escribir un libro, dice. Le gustaría viajar, aunque su experiencia en el aeropuerto de Bruselas lo dejó cauteloso.

Pero Zaluzhny espera que aun luego de la guerra, se mantendrá ocupado. Su concepto de victoria es más que la restauración de la plena integridad territorial de Ucrania.

«La victoria será cuando tengamos un ejército- quizás uno no insignificante- que garantice la seguridad de los chicos que hoy están en cochecitos de bebé, de tal manera que crezcan seguros de que esto no volverá a suceder,» dijo Zaluzhny. «Y eso implica un tremendo esfuerzo. Debe comenzar ahora.»

Kostiantyn Khudov, Serhiy Morgunov y Kamila Hrabchuk han contribuido para realizar este informe.

Fuente: Isabelle Khurshudyan, July 14 2023, «To defeat Russia, Ukraine’s top commander pushes to fight on his terms«. The Washington Post.

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