Hoy me encontraba en la cocina con las ventanas abiertas cuando de pronto oigo desde el balcón vecino, un grito en ruso:
«¿Pero estamos locos? ¡¿Dónde habéis visto una votación pacífica cuando los soldados rusos apuntan con las armas a los votantes?!»
Así pude ver cómo una tranquila barbacoa entre hermanos eslavos de diferentes países, se convertía en un campo de batalla verbal con dos frentes; defensores de la verdad ucraniana y pro-rusos que aclamaban la legitimidad de las acciones de Putin.
Pocos, ajenos a nuestros países, tan siquiera pueden imaginarse el hervidero que se está formando en el Este de Europa, bien, todos sabemos qué está pasando en lo que a política se refiere gracias a noticias,blogs, entrevistas…etc, pero ninguna noticia en la televisión cuenta al mundo, cómo este hecho ha repercutido en el factor humano, social.
Los eslavos estamos repartidos a lo largo y ancho del mundo, y cuando dos eslavos, aún perteneciendo a diferentes países, se encuentran el uno al otro en uno extranjero, podríamos casi decir que la conexión es mágica. ¡Tantas cosas en común, hermano! Comida, música,cultura, celebraciones… da igual que uno sea de Ucrania, el otro de Rusia y aquel de Bielorrusia, nos encontramos y formamos vínculos. ¿Sabéis cuantas familias ruso-ucranianas hay, no solo en el Este, sino por todo el mundo? Os sorprendería la cifra. Ejemplos de cuántas amistades de cuatro países diferentes, armenios, ucranianos, rusos incluso búlgaros, aún con una lengua diferente, hay. Esto es lo realmente mágico de nuestros pueblos y por eso, lo que ha desencadenado Putin, es tan trágico. Familias, amistades irrompibles, se ven tambaleadas cuando chocan en opiniones por escuchar a los medios subjetivos, que adaptan las noticias a sus conveniencias. Intenten convencer a una mujer arraigada a sus costumbres que ha estado cincuenta años viendo «perviy kanal», que lo que dicen es una autentica manipulación de las noticias. Que lo que dicen que en Crimea no hay tropas rusas, es mentira. Que el referéndum es ilegítimo porque las cifras son contradictorias pues no pueden votar más personas de las que realmente viven ahí. Que no hay ningún grupo de «banderovtsi» que intentan desestabilizar el país, porque es una treta que ha ideado el señor Putin para meter miedo a la gente ingenua y de esta forma mantenerles a raya. Dígale todo esto a una persona así, y… ¿Qué les va a responder? Que usted es un revolucionario ucraniano que miente y lo único que quiere es el caos y descontrol en los dos países. Son mentalidades imposibles de cambiar aunque lleves a esas personas al lugar de los hechos y les muestres la gran diferencia entre lo que en la televisión se muestra y lo que realmente pasa. Su terquedad solo les hará ver lo que quieren ver, lo que les han enseñado a ver mejor dicho.
Los medios rusos han puesto a Ucrania como el enemigo público número uno, y entretanto unos lo defienden, otros lo rebaten intentado sacar a la luz la verdad, y mientras esto ocurre, familias y amistades se rompen por el camino. Esto, es lo realmente trágico, lamentable y espantoso.
Sólo yo, que vivo en un pequeño pueblo costero conozco decenas de casos donde para mantener la integridad de la familia ruso-ucraniana, el tema se ha tachado de tabú. O familiares que no se hablan porque uno solo escucha lo que dicen las noticias y culpa al otro de querer malmeter contra Rusia; grupos de amigos que llegan a las manos porque no entienden qué de malo ha hecho Putin y los otros intentan hacerles entender sus verdades intenciones, porque, Crimea como tal, a Putin le da exactamente igual, tenerla o no en Rusia, lo único que quiere es un pretexto para sus acciones bélicas y ambiciones imperialistas.
Estas historias no salen en la televisión, e irónicamente, estas personas son las que más sufren el conflicto que se ha abierto entre rusos y ucranianos.
Si solo yo conozco decenas de casos, y aun así estos, fuera de Ucrania y Rusia, ¿Se pueden hacer una pequeña idea de la magnitud del problema? Por culpa de las ambiciones de una sola persona egoísta, miles de miles de otras sufren las consecuencias. Estas son las batallas diarias que tienen que aguantar esta gente, viviendo en vilo por no saber si se desencadenará una guerra en sus países y el temor de abrir la boca por miedo a que su matrimonio acabe en divorcio.
Por esto, difundir la verdad para que todos la sepan, es tan esencial e importante, para combatir toda la desinformación creada al respecto.
