Información en español sobre Ucrania

Odesa: El nuevo punto neurálgico de Ucrania

1 comentario

por Pierre Scordia – Autor

Profesor de la University College de London.

Traducción de Daniel Casarez Avalos

El pasado 30 de mayo, el presidente Poroshenko sorprendió a más de uno al designar al antiguo presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, como gobernador del Oblast de Odesa, al sudoeste de Ucrania. Uno puede interrogarse acerca de los motivos que tuvo Kiev para postular a una personalidad de tanto renombre para un cargo de provincia. De hecho esta decisión resultó sumamente sensible teniendo en cuenta que el puerto de Odesa reviste de una importancia estratégica considerable, tanto política como económicamente hablando. Tengamos en cuenta que Odesa, la ciudad costera mas grande a orillas del Mar Negro, ha sido por mucho tiempo, una zona de tránsito de importaciones y sobre todo de exportaciones de cereales, fertilizantes y metales, vitales para la economía del país.

Por otro lado, este gran Oblast limita, a los largo de una frontera de 405km con la República disidente de Transnistria, en Moldavia, que por su posición geográfica se encuentra aislada del resto del mundo. El régimen autoritario de Tiraspol preocuparía a numerosos ucranianos porque desde la revolución de Maidan han sido más de 25 las bombas que explotaron en la ciudad de Odesa y muchos de sus habitantes acusan a Transnistria de querer desestabilizar el sur de Ucrania. La pequeña y no reconocida república tendría como objetivo final crear una vía terrestre que la uniera con la anexada Crimea, actualmente ocupada por las tropas rusas.

Además, Odesa, una metrópolis ruso parlante, con el cuarto de su población étnicamente rusa, está bajo el control político de la oposición aun cuando los odesanos votaron por la  coalición del presidente Poroshenko durante las elecciones legislativas y presidenciales. Raramente se ve flamear a la bandera de la Communidad Europea sobre los edificios oficiales de la ciudad excepto en Kiev, Lviv e Ivano-Frankivsk. El alcalde, Gennady Trukhanov, y miembros de la oligarquía de Odesa: Klimov, Kivalov, Bekker, Rodin; quienes controlaban la vida económica de la ciudad, fueron vinculados con el antiguo Partido de las Regiones del depuesto presidente Viktor Yanukóvich.

Por otra parte, la ciudad se encuentra actualmente recubierta de gigantografías por medio de las cuales la oposición promete la paz de acuerdo al protocolo de Minsk II; se compromete a reducir las facturas del gas en un 15% y a aumentar las pensiones una vez que se llegue al poder.

Otro hecho insólito es la construcción de enormes edificios modernos cuyo estilo kitsch contrasta con la arquitectura elegante que caracteriza al centro y litoral de la ciudad. ¿Como puede un municipio ejercitar su mal gusto de esa manera? Esta increíble ciudad tiene, desgraciadamente, la mala reputación de ser el centro neurálgico de todo tipo de tráfico en el país.

No es pues sorprendente que lograr la estabilidad y la lealtad de Odesa se haya convertido en una prioridad para el gobierno de Kiev. Saakashvili es, de hecho, el hombre indicado. Este nuevo ciudadano, recientemente instalado en el país y que habla fluidamente tanto el ruso como el ucraniano, ha probado su idoneidad reduciendo la corrupción en Georgia y modernizando su economía. Mejor aun, por sus orígenes, él es capaz de implementar las reformas necesarias debido a que no comparte intereses financieros ni políticos con la oligarquía ucraniana, que por largo tiempo fue la responsable de los errores del país. Se dijo que él mismo habría rehusado recibir al demasiado influyente magnate de Odesa, Sergei Kivalov, antiguo amigo del depuesto presidente Yanukovych.

Es un arduo desafío el que él enfrenta debido a que la corrupción en Odesa es endémica y profunda. El viejo sistema aun persiste. Es necesario sobornar a la policía, a los funcionarios, a los jueces, a los empleados de Aduana y a los delincuentes si se quiere ser un empresario por estos lados del mundo. No sorprende que Odesa sea considerada la segunda ciudad (1), después de Kiev, donde la policía deba ser reformada. Esta semana, reclutas entrenados por fuerzas norteamericanas, serán vistos por las calles de la ciudad manteniendo el orden dentro de sus “newyorkinos” uniformes.

También se comenzó con la reforma de la Aduana. Un joven empresario con quien hablé, y que prefiere permanecer en el anonimato, me dijo que cada vez más gente desea seguir el camino legal para hacer negocios aunque a pesar de que en esta cuidad se sigue pagando en efectivo, sin importar la cantidad. Las transferencias bancarias son aun raras, lo que dificulta el control del cambio. Los empleados de Aduana están siempre dispuestos a bajar el valor de los bienes declarados y trabajar arduamente para procurarse jugosas comisiones, algunas veces hasta un 50% de la suma atestiguada. La proximidad geográfica con Moldavia y especialmente con Transnistria contribuye a asegurar el sostenimiento del cuantioso tráfico ilegal: autos robados en Europa, material de electrónica e incluso órganos humanos.

Después de su nombramiento, Saakashvili ganó popularidad. Su atractivo reside en su franqueza y en su capacidad para llegar a la gente: por ejemplo viajando por la ciudad en un viejo transporte publico sin aire acondicionado u organizando una marcha para lograr que todas las playas sean accesibles al publico u ofreciéndose como voluntario en simulacros de arrestos durante los entrenamientos de los nuevos reclutas de la policía.

Recientemente denunció el monopolio de la Ukraine International Airlines perteneciente al magnate Igor Kolomoisky porque impide el desarrollo del turismo en la ciudad y la región. El país necesitaría una política de cielo abierto con la Unión Europea, Turquía e Israel que favorecería los cambios culturales y económicos de la metrópolis. Hasta ahora el gobierno del primer ministro Iatseniouk, ha firmado solo un acuerdo de Cielo Abierto con los Estados Unidos el cual no significa ningún tipo de amenaza para los intereses de la compañía aérea de bandera nacional ya que ninguna línea área americana vuela a Ucrania. Sin embargo, el gobernador ha logrado obtener la cabeza del responsable, el Ministro de Infraestructura y Transporte, Denis Antonyuk, a quien acusó públicamente de corrupción y conflictos de intereses. Y este mes, él no vaciló en cargar contra todo el gabinete en Kviv, acusando a todos sus miembros de sabotear reformas con el fin de proteger los intereses de la oligarquía.

Por cierto, algunos esperan que Saakashvili cierre la frontera con Transnistria donde se encuentran asentadas las tropas rusas. Este enclave pro-ruso podría significar una amenaza, por mucho tiempo, para la estabilidad de Moldavia y de Besarabia, la región danubiana del Oblast de Odesa. Muchos ruso-parlantes de origen búlgaro, moldavo y gagauzo que viven en Besarabia (el 38% de la población) están demasiado influenciados por los medios rusos y podrían llegar a ser el próximo blanco del Kremlin que haría de ellos el objetivo principal para lograr la desestabilización de Ucrania. Es interesante remarcar que en Moldavia, los Gagauzos ruso parlantes (turcos convertidos rápidamente a la religión ortodoxa) obtuvieron un cierto grado de autonomía. Se teme que estos últimos, como los moldavos y los ruso-parlantes de Besarabia se puedan unir para crear una “Republica Popular de Besarabia”. Desde marzo del 2015 Ucrania ha intensificado los controles en esta frontera y revocó el tratado que permitía a las tropas rusas cruzar territorio ucraniano, de paso hacia Transnistria, e incluso incrementó duramente los requisitos para los habitantes de Transnistria que viajan con pasaporte ruso (no obstante, la mayoría de los habitantes de este enclave poseen pasaporte moldavo sobre todo después de la exención de visas a los ciudadanos de nacionalidad moldava que les permite circular por todo el territorio que comprende el Espacio de Schengen).

Un anciano de origen búlgaro, Dima, que vive en Tatarbunari, en el corazón de Besarabia, me pidió, en broma, si podía llevar a sus tres hermosas hijas a Occidente (ellas ya habían solicitado la ciudadanía búlgara) olvidando rápidamente los principios separatistas de Besarabia: “Los búlgaros queremos a Rusia porque ella nos liberó del yugo otomano pero somos un pueblo pacífico y no nos gustaría que nuestra región sea destruida como el Donbás. Es mas, la vecina Transnistria ha perdido todas sus industrias desde que los habitantes ruso-parlantes se separaron del resto del pueblo de Moldavia. Muchos vienen en búsqueda de trabajo a Ucrania”.

Pude sentir su tristeza a causa de la desilusión que le había provocado Rusia. Me contó que su hermano, que vivía en Moscú, no quería regresar a Besarabia porque decía que el país estaba controlado por los fascistas. Pero el enojo de Dima era contra la Unión Europea porque la veía como la culpable del conflicto ruso-ucraniano, entendía que ella había incrementado las disputas como consecuencia de la firma del tratado de asociación:

“Europa habla ahora de una zona de libre cambio entre Ucrania, Rusia y la Unión Europea cuando anteriormente había dicho que una zona de libre cambio entre dos países eslavos era incompatible con el tratado de asociación”. Dos de sus hijas lo interrumpieron para recordarle que solo la adhesión a la Unión Europea aseguraría un porvenir estable y próspero para Ucrania. Dima retomo la palabra y acusó a la oligarquía y al gobierno de sacar ventaja de la guerra, postergar las reformas y enriquecerse con el altamente lucrativo tráfico de armas. Mientras tanto, por consejo del FMI, la clase dirigente en Kiev bajaba sus sueldos de 300 a 120 euros (2) pero septuplicaba mensualmente las facturas del gas.

No obstante el nombre de Saakashvili iluminó sus ojos de esperanza y con un toque de humor dijo: “si podemos hacer un vino tan bueno como el georgiano, podremos exportarlo y podremos salir adelante”.

Esperemos que Saakashvili, el enemigo acérrimo de Putin, pueda llevar a cabo las reformas que asegurarán el desarrollo turístico y económico en esta región estratégicamente vital para Ucrania. Su designación disparó una oleada de burlas racistas y cargadas de odio en las redes sociales rusas. Los prejuicios contra los georgianos y odesanos asociados al submundo y a sus orígenes judíos resurgieron este verano (alrededor de la tercera parte de su población era de origen judío antes de la Segunda Guerra Mundial y actualmente la comunidad israelita representa mas o menos el 10% de la misma). Pero cuando se es judío, tártaro o caucasiano, se desconfía de los rusos. Odessa es un verdadero suceso en lo que respecta a su multiculturalismo y ha permanecido, en su conjunto, como un lugar de tolerancia, apolítica y abierta al resto del mundo. Su única preocupación es su situación económica.

El primer gobernador que contribuyó a su desarrollo también fue un extranjero, un francés, el Duque de Richelieu, nombrado por el zar Alejandro I. Ser gobernados por extranjeros, es para muchos odesanos un alivio y un motivo para confiar.

Notas:

1- Con Lviv, una muy occidentalizada ciudad en la frontera con Polonia.

2- La moneda ucraniana, la Hryvnia, ha perdido mas del 50% de su valor después de la Revolución.

La version francesa fue publicada en Le Huffington Post:

http://quebec.huffingtonpost.ca/pierre-scordia/odessa–le-nouveau-point-nevralgique-de-lukraine_b_8084068.html

Un pensamiento en “Odesa: El nuevo punto neurálgico de Ucrania

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s