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Arte de Ucrania – RETRATISMO

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Esta escuela artística, conocida como “Retratismo”, es la más antigua secular en Ucrania, datando del siglo IV antes de Cristo, encontrado en sitios mortuorios en la ciudad griega de Quersoneso Taurica.

Ejemplos medievales de esta escuela son las representaciones del Gran Rey Yaroslav “El Sabio” y su familia, que data de 1044, en los frescos de la Catedral de Santa Sofía en Kyiv, o las representaciones del Gran Rey Sviatoslav II Yaroslavych y su familia en las iluminaciones del Izbornik de Sviatoslav, de 1073. El rey Yaropolk Iziaslavych y su esposa son retratados en el Salterio de Trier, y data de entre el 1078 y el 1087.

Ivan Rutkovych – Del iconostasio de Skvariava nova en la provincia de Lviv – San Miguel Arcángel

Durante los siglos XVII y XVIII comenzaron a crecer en popularidad los retratos seculares de nobles, kozakos de renombre, líderes campesinos y burgueses adinerados. Un tipo especial de retrato, el Parsunnyi (del latín “Persona”), comenzó a desarrollarse en Ucrania y en el que se representaba a figuras importantes en ricos atuendos y poses formales frente a un fondo que reafirmaba su estatus oficial.

Durante el período barroco de fines del siglo XVII y principios del XVIII fueron pintados muchos retratos oficiales de hetmanes kozakos, como Bohdan Jmelnytsky, Ivan Mazepa, Ivan Skoropadsky, Danylo Apostol, y Pavlo Polubotok. También varios líderes religiosos. Y los retratos familiares que, junto con los retratos de otros temas, reflejan el estado de la sociedad, por medio de cambios históricos en su composición y la forma en la que los sujetos eran representados.

El desarrollo de estilos regionales dio origen a las escuelas Kyivana, la de Halychyná y la de Volyn, en el retratismo. Grabadores como Leontii Tarasevych, Oleksander Tarasevych, Ivan Shchyrsky, o Hryhorii K. Levytsky también se dedicaron a este estilo artístico.

Retrato de Hryhorii Levytsky por su hijo Dmytro

Con la abolición zarista de la autonomía ucraniana en el siglo XVIII, que coincidió con el establecimiento de la Academia de Artes de San Petersburgo en 1758, muchos artistas ucranianos se desarrollaron. Dmytro H. Levytsky, originario de Kyiv, se convirtió en profesor de la mencionada academia, y el más grande retratista del Imperio Ruso de su tiempo. Volodymyr Borovykovsky, otro retratista impresionante, también trabajó en San Petersburgo, utilizando la forma clásica, académica, que favorecía a la corte imperial.

Durante el siglo XIX se pintaron muchísimos retratos en Ucrania, realizados por exalumnos de la Academia, aunque también por artistas autodidactas o por antiguos siervos (ver servidumbre). Uno de los más destacados es Tarás Shevchenko, no sólamente poeta, sino también artista de la plástica. El retratismo perduró como escuela favorita hasta el siglo XX, con una enorme cantidad de diferentes estilos.

Havrylo Vasko – Retrato de una muchacha

Profundicemos un poco más sobre el retratismo, leyendo las siguientes secciones:

Retratismo

En ucraniano se escribe портретистика, portretystyka. Es la representación artística de una o más personas en particular.

Es la forma más antigua de arte secular en Ucrania, datando del siglo IX antes de Cristo, algo que se sabe por sitios mortuorios en Quersoneso Taurica.

A pesar de que el retratismo no surgió en Ucrania como género de las plásticas, sino hasta el siglo XVI, su existencia puede ser trazada hasta las representaciones canónicas de San Antonio de las Cuevas y San Teodosio, en el icono de la Santa Protectora de las Cuevas, que data de 1288, en donde ambos santos tienen características individuales.

Oleksii Shovkunenko – Retrato en blanco – 1915

A fines del siglo XV y principios del XVI, la representacion en iconos se tornó más realista, debido a influencias del Renacimiento, como por ejemplo, la Madre de Dios de Krasiv. En el siglo XVII comenzaron a desarrollarse retratos muy realistas de Santos Patronos, como parte de Iconos, como el de la Crucifixión con un retrato de Leontii Svichka, realizado por Y. Ivanovych, o La Santa Protectora, con un retrato del Hetman Bohdan Jmelnytsky, o el fresco de La Súplica, que data de 1644, con un retrato del Metropolitano Petro Mohyla, en la Iglesia de la Transfiguración en Berestove en Kyiv.

A finales del siglo XVI y hasta el XVIII, los retratos religiosos y seculares tuvieron por primera vez las características del icono, como formas aplanadas, composición estática frontal, y representación hierática de figuras.

Con el tiempo, bajo la influencia de la pintura renacentista, se volvieron tridimensionales, pintándose con perspectiva linear y aérea. Muchos retratos de Santos Patronos fueron pintados y exhibidos en iglesias. Uno de los más antiguos que sobrevive de este tipo es el de J. Herburt, que data de 1578, y en el que sólo el rostro y manos muestran signos de modelado.

Los últimos retratos realizados por Konstiantyn Korniakt en la década de los 1630s son más tridimensionales, pero su composición es más estática. El retrato de T. Palii, realizado cerca de 1711, sin embargo, está realizado más plano y hierático, con las vestiduras de los retratados decorativamente siluetadas contra un telón de fondo poco profundo.

Olena Kulchytska – Dama de blanco

Fueron pintados algunos retratos conmemorativos a miembros de las clases altas, en madera o metal, y sujetados a sus ataúdes. Uno de los más sensibles y bellamente modelados fue el de V. Lanhysh, realizado en 1635, que se encuentra en la colección de retratos de la Hermandad de la Dormición de Lviv. Adjudicado a Mykola Petrajnovych, fue pintado en óleo sobre un óvalo de metal.

También se pintaban retratos en estandartes usados en funerales; un ejemplo muy destacado de ello es el de Konstiantyn Korniakt, que data de 1603. También eran populares las pinturas votivas pequeñas, con retratos no muy sofisticados de personas fallecidas, como F. Stefanykova, de 1618, S. Komarnytsky (1654), e I. Vykotsky (1677).

Los ricos también encargaban representaciones escultóricas de miembros ya fallecidos de sus familias, y los colocaban sobre sus lápidas; existen bellas esculturas en cementerios, como las del Príncipe Kostiantyn Ostrozky, realizada en 1579, la de O. Lahodovsky de 1573, la de la familia Sieniawski de alrededor de 1573, en Berezhany, la de K. Romultova, realizada en 1572 en Drohobych, o la de Adam Kysil, que data de 1653 y está en Nyzkynychi, Volyn.

Vitold Manatrytskyi – Retrato de una abuela centenaria

Retratos seculares de nobles, importantes kozakos, líderes campesinos y ricos burgueses, se volvieron casi como la moneda diaria durante los siglos XVII y XVIII. Un retrato del rey polaco Stephen Báthory, que data de alrededor de 1578 y pintado por el artista del gremio de Lviv, V. Stefanovsky durante la visita del rey a esa ciudad, fue una representación muy realista de la pomposidad e idealización que prevaleció en los retratos de esa época.

En Ucrania se desarrolló un tipo especial de pintura de retrato, la Parsunnyi, palabra que viene de “Persona” en latín, en el que se representaban figuras importantes en ricos atuendos y poses formales contra un fondo que reafirmaba su estatus oficial; incluídos en esta categoría están los retratos de K. Zbarazky, realizado en los 1620s, o el del Hetman Ivan Samoilovych, de 1674, Myjailo A. Myklashevsky de alrededor de los 1700, V. Darahan de los 1760s, o el de H. Hamaliia. de los 1750s.

Durante el período del barroco, de fines del siglo XVII y principios del XVIII, fueron realizados muchos retratos oficiales de importantes hetmanes kozakos, como el gran Bohdan Jmelnytsky, Ivan Mazepa, Danylo Apostol, Ivan Skoropadsky, o Pavlo Polubotok. También líderes religiosos, como Yosaaf Krokovsky, 1718 o Dymytrii Tuptalo, 1752. Los retratos de familias reflejaban los cambios sociales e históricos en su composición y la manera en la que los sujetos eran pintados. El retrato del coronel Semen Sulyma y su esposa, realizado en 1754 por ejemplo, los representa en las vestimentas elaboradas de los líderes kozakos, mientras que a los de sus hijos y esposas, de la década de los 1780s, los retrata como cortesanos típicos.

Mykola Pymonenko – Autorretrato

Hasta el siglo XVIII los artistas firmaban raramente sus obras. De los pocos nombres de retratistas que se llegaron a conocer, y merecen mención, están Fedir Senkovych, Mykola Petrajnovych, Vasyl de Lviv, Ivan Rutkovych, Oleksander Lianytsky, Maestro Samuil, y Maestro Andrii. El desarrollo de estilos regionales dio origen a las escuelas Kyivana, Halychyná y Volynia, en el tema del retratismo. Los de Volyn también eran conocidos por ser buenos para retratos en grabados, como Leontii Tarasevych, Oleksander Tarasevych, Ivan Shchyrsky, O. Irkliivsky, y Hryhorii K. Levytsky.

El primero que mencionamos fue el más importante retratista de la realeza y la nobleza, como su retrato de la princesa Sofiia Alekseevna de 1689. Danylo Haliajovsky fue el autor del grabado de Ivan Mazepa.

La abolición zarista de la autonomía ucraniana durante el siglo XVIII, coincidió con el establecimiento de la Academia de Artes de San Petersburgo en 1758, la que atrajo a muchos artistas ucranianos. Dmytro H. Levytsky de Kyiv se convirtió en profesor en esa academia, y el más grande retratista del Imperio Moscovita de su tiempo. Volodymyr Borovykovsky, otro impresionantemente buen retratista, también trabajó en San Petersburgo en la forma clásica, académica, favorecido por la corte imperial.

Muchos retratos fueron pintados durante el siglo XIX por alumnos de la Academia, como Vasilii Tropinin, Apollon Mokrytsky, Kapiton Pavlov, Havrylo Vasko, y talleres en conjunto, como H. Hanetsky, H. Kushliansky, además de algunos autodidactas, como M. Dykov, I. Sliusarenko y principiantes como O. Berdiaeva, Hlafira Psol. De entre los muchos retratos pintados durante este período, sólamente “Retrato de mi esposa” por Mokrytsky en 1835, y “Retrato de un joven” de Vasko de 1847, existen aún. Otro tipo de artistas eran los itinerantes, como P. Orlov, K. Yushkevych-Stajovsky, y los que anteriormene habían sido siervos, como D. Maliarenko, Ivan Shapovalenko, I. Zaitsev, I. Zasidatel, y el gran Taras Shevchenko, cuyas contribuciones al arte ucraniano fueron subestimadas al principio.

Volodymyr Kostetskyi – Retrato de una muchacha – 1947

Los retratos de Shevchenko abarcaron un gran rango social de sujetos, desde campesinos, como en “La muchacha kazaja” de 1856, hasta la nobleza, como el retrato de la princesa E. Keikuatova de 1847, y modelado tridimensional con luz. Él pintó más de 150 retratos, 43 de los cuales son autorretratos.

La popularidad de los retratos prosiguió durante todo el siglo XIX. Muchos artistas fueron exponentes en este tiempo, de los cuales hablamos más adelante. Porfyrii Martynovych creó imágenes muy recias de campesinos ucranianos, o Serhii Vasylkivsky se especializó en retratos históricos, incluídos los de Bohdan Jmelnytsky, Petro Mohyla, o Ivan Gonta.

Artistas del género femenino también colocaron el nombre de Ucrania en alto, con talentosas como Mariia Raievska-Ivanova y su autorretrato de 1866, o Mariia Bashkirtseva y su “Retrato de una parisina” de 1883, quien trabajó mayormente en Francia.

Oksana Pavlenko – Mariika – 1920

Durante el siglo XX los estilos de retrato surgieron en una gran variedad de estilos. Oleksander Murashko y su famosa “Chica de Sombrero rojo” de 1902, experimentó con los efectos de luz del impresionismo, como en “Retrato de una familia campesina” de 1914. El gran interés de Fedir Krychevsky en el impresionismo, postimpresionismo y cubo-futurismo, puede ser apreciado en su “Chica en azul pálido” de 1904, y otros más.

En la década de los 1930s se tornó hacia representaciones más realistas, como en su “Lecheras felices” de 1937. Myjailo Zhuk pintó una variedad de retratos, incluídos algunos en un análisis cubista del espacio. Anatol Petrytsky pintó una serie de más de 150 retratos de figuras líderes en la cultura ucraniana de las décadas de los 1920s y 1930s.

Dentro de los discípulos de Myjailo Boichuk se encuentra Oksana Pavlenko, quien dedicó un considerable tiempo a autorretratos y retratos de mujeres. Anatol Petrytsky experimentó con el cubofuturismo, y merece una mención especial por crear, entre 1928 y 1933, un total de 150 retratos de figuras importantes dentro de la cultura ucraniana; trágicamente, la mayoría desapareció o fue destruída durante el terror estalinista.

Fedir Senkovych – Icono de la Madre de Dios Hodigitria, de la década de los 1630s

Con la imposición de la escuela, que luego se llamó “Realismo socialista”, por el régimen soviético a principios de los 1930s, toda exploración abierta al modernismo tuvo que entrar en pausa. Por eso es que muchos, la mayoría de hecho, de retratos creados en la Ucrania Soviética representan a líderes comunistas, figuras revolucionarias, y obreros, campesinos y soldados representados de manera idealizada. Dentro de los retratistas más versátiles de esa época, dentro del marco del realismo socialista, se encuentran Oleksii Shovkunenko, Volodymyr Kostetsky y el artista gráfico Vasyl Kasiian, autor de una serie de bosquejos de Vladimir Lenin o el muy reproducido retrato de Taras Shevchenko, realizado en 1960. Myjailo Bozhii también figura en esta época, y es autor también de retratos de Shevchenko.

En Ucrania occidental bajo el gobierno austro-húngaro y polaco entre guerras, los retratistas pintaron según los estilos populares en Europa Occidental. Ivan Trush es un exponente de esta época, quien pintó a importantes escritores ucranianos, como Ivan Franko (1897), Vasyl Stefanyk (1897), y Lesia Ukrainka (1900). El retratista más conocido de Lviv fue Oleksa Novakivsky, quien realizó varios retratos en un estilo impresionista modificado, como en “Retrato de mi esposa, de 1906”, y más adelante, en una forma más bien expresionista, como el Autorretrato de 1927 o el retrato del legendario e histórico personaje de los cárpatos, Oleksa Dovbush, de 1931. Y una exponente femenina es Olena Kulchytska, quien utilizó también una paleta impresionista en sus primeros trabajos, dentro de los que figuran “Retrato de mi hermana Olha”, en 1912. En 1920 hizo una serie de retratos de figuras de la literatura de Ucrania.

Myron Levytskyi – Cabeza de un Apóstol – 1957

Luego de que Ucrania Occidental quedara bajo el régimen soviético en 1944, los artistas fueron obligados a prodicir obras en el “Realismo socialista”, y de ésta época data el “Montañés” de Vitold Manastyrsky, de 1949.

Tras el deshielo cultural de Nikita Khrushchev, sin embargo, muchos artistas de Lviv volvieron a explorar la variedad de estilos pictóricos. Retratos de mujeres en vestimentas hutsul fueron pintados por Manastyrsky, como “Marichka” en 1973, y por Hryhorii Smolsky con “La Prometida” en 1960.

Margit Selska pintó varios retratos de una manera semiabstracta, utilizando áreas aplanadas en color y texturas pesadas. D. Dovboshynsky trabajó con empastes pesados y tonos brillantes; los retratos de Volodymyr Patyk fueron realizados de una forma expersionista, como “Mujer de Rusiv”, de 1971. Y de los artistas más jóvenes, dentro de ellos Liubomyr Medvid, pintó retratos de forma superrealista, sin ningún detalle, como en su “Retrato de mi esposa” de 1968.

Petró Andrusiv – Retrato de Iván Frankó

De los retratistas de la Transcarpatia, Adalbert Erdeli pintó “Mujeres jóvenes” en 1940 y “Pareja comprometida” en 1953, en colores enérgicos, vibrantes, y con sus modelos vistiendo trajes folclóricos, y algo similar hizo Andrii Kotska con su “Mujer de los altiplanos” en 1956.

En la Ucrania bajo el yugo soviético a partir de los 1930s, la mayoría de retratos escultóricos era de líderes del partido comunista, revolucionarios y obreros representados de manera heróica, idealizada, como el “Héroe de Octubre” de Petr Ulianov en 1931. Bustos y figuras de cuerpo completo de escritores y artistas fueron también populares, como el “Ivan Franko” de Ivan Severa en 1947, o el “Retrato de un joven arquitecto” de Emmanuil Mysko en 1972. La mayoría era encargada al artista para exhibir en público. Esto favoreció oficialmente a escultores que incluyen a Myjailo Lysenko, Ivan Znoba, Yakiv Chaika, Severa, Halyna Kalchenko, Yulii Synkevych, H. Redko, y Dmytro Krvavych.

Opanas Zalyvaja – Kozako Mamai – 1969

No todos los artistas de la Ucrania dominada por los soviéticos se adhirió estrictamente al Realismo soviético, sin embargo. En la escultura, M. Hrytsiuk creó algunos retratos sugestivos y sensitivos, y en la pintura, Opanas Zalyvaja escogió temas no sancionados oficialmente, como su obra “Hetman Kalnyshevsky” de 1964, y de una forma representativa que se etiquetó como formalista.

En Kyiv, Ivan Marchuk se comenzó a dedicar al retratismo en la década de los 1980s, y pintó varos retratos contra fondos muy bien plasmados, como en su “S. Pavlychko”, de 1982, y algunos escenarios neutrales. Uno de los retratistas más conocidos del estilo clásico, es Borys Plaksii. Y dentro de las mujeres artistas de Kyiv, podemos mencionar a Tetiana Yablonska, V. Vyrodova-Gotie, y a V. Kuleba-Barynova, quienes pintaron retratos de niños y adultos.

Los retratistas ucranianos también trabajaron fuera de su tierra patria. Myjailo Parashchuk, un escultor que creó algunos costosos bustos de Vasyl Stefanyk y Stanyslav Liudkevych, trabajaba aún en Lviv en 1906, pero a partir de 1922 trabajó desde Sofia, Bulgaria. Otro artista mencionado aquí es Alexander Archipenko, quien dejó Kyiv en 1908 y trabajó en Francia, Alemania y los Estados Unidos después. Él creó varios bustos de Tarás Shevchenko, así como retratos de su esposa, Angelica.

Vasyl Kasiian – Ilustración al poema «Sueño» de Tarás Shevchenko

Vasyl Masiutyn vivió en Berlin a partir de 1921 y creó 63 medallones de líderes políticos y culturales, así como los bustos de los Hetmanes Petro Doroshenko e Ivan Mazepa. Hryhorii Kruk trabajó en la München de la posguerra, y talló y modeló bustos de niños y de contemporáneos.

Varios artistas de la posguerra emigraron a Norteamérica, y dedicaron un considerable tiempo a la pintura de retratos en una gran variedad de estilos: Jacques Hnizdovsky, Myjailo Dmytrenko, Petro Andrusiv con “La esposa del pintor” de 1955, o Petro Mehyk con “El escultor” de 1978, o Liuboslav Hutsaliuk con su “Renata” en 1958. Todos ellos residiendo en los Estados Unidos. Y en Canadá podemos mencionar a Kateryna Antonovych con su “Mujer de Bokovyna” en 1956, o Myron Levytsky con su “Autorretrato” de 1948, 1951 y 1960.

Volodymyr Patyk – Retrato de Roman Turyn


Leamos ahora algo sobre algunos de los retratistas más destacados de Ucrania

Dmytro Levytsky

Дмитро Левицький nació en 1735 en Kyiv, y falleció el 16 de abril de 1822 en San Petersburgo.

Se le considera el retratista más destacado de la era del clasicismo del Imperio Moscovita. Las nociones y prácticas básicas se las dio su padre, Hryhorii K. Levytsky, quien también lo ayudó a realizar los grabados para la Prensa del Monasterio de las Cuevas de Kyiv.

Entre 1753 y 1756 ayudó a su padre y a Aleksei Antropov a decorar la Iglesia de San Andrés en Kyiv. De 1758 a 1761 trabajó en San Petersburgo, en donde estudió con Antropov, L.-J.-F. Lagrené, y G. Valeriani. A partir de 1762, viviendo en Moscú, trabajó como retratista con gran demanda para la aristocracia moscovita. Se mudó a San Petersburgo en 1769 y obtuvo el más alto galardón al arte en la exhibición de 1770 de la Academia de Artes.

Junto con un buen número de sus compatriotas ucranianos en San Petersburgo, Levytsky fue un activo Francmasón, miembro de la logia de San Petersburgo. Maestro de retratismo en la academia desde 1771 hasta 1788, pero luego regresó a su amada tierra, Ucrania, en 1788, aunque la necesidad de trabajo lo obligó a regresar a San Petersburgo en el puesto de retratista de la corte imperial.

Basado en las tradiciones del barroco, clasicismo y de Europa occidental, Levytsky creó prácticamente el retratismo como una escuela. Sus retratos revelan su amplio conocimiento acerca del dibujo, composición, color y el gesto adecuado. En su vida artística ejecutó más de cien retratos, incluídos el de la Emperatriz Catalina II, otros miembros de la familia imperial moscovita, el rey Stanislaus I Leszczyński, el enciclopedista francés Denis Diderot, actualmente en el museo de arte e historia de Génova; retrató también a su propio padre, Hryhorii K. Levytsky, o a su hermano y hermana, así como a seis de los primeros graduandos del Instituto Smolny para Aristócratas.

Una de sus pinturas, el retrato de la princesa Mariia Narychkina, realizado entre 1773 y 1774, se encuentra dentro de la colección permanente del museo de L’ouvre en París.

Además, Levytsky fue el maestro de posteriores retratistas, ucranianos y moscovitas, como L. Myrypolsky, S. Maiatsky, L. Kalynovsky, pues sus obras influenciaron el segundo período de mayor importancia de esta escuela y a su exponente del imperio de Moscovia, Volodymyr Borovykovsky.

Taras Shevchenko

Hay demasiado que decir sobre Tarás Shevchenko, no sólo como poeta, escritor y pintor, sino su misma biografía, la cual es tan extensa, que mejor adjuntamos un listado de enlaces a artículos que lo explicarán mejor: ENLACE

Mykola Ge

Микола Ґе nació el 27 de febrero de 1831 en Voronezh, Moscovia, y falleció el 13 de abril de 1894 en Ivanovskyi Jutir, que actualmente lleva el nombre de “Aldea de Shevchenko”, cerca de Cherníhiv.

Mykola Ge fue un pintor de origen ucraniano y francés. Creció en la finca de su familia en Popelujy, cerca de Mohyliv-Podilskyi en Podilia. Luego ingresó al Gymnasium de Kyiv número 1, en donde fue enseñado, entre otros profesores, por Mykola Kostomarov. Más adelante, a partir de 1847, estudió en la Universidad de Kyiv, y luego en la de San Petersburgo, de 1848 a 1849. Finalmente acabó sus estudios en la Academia de Artes de San Petersburgo, de 1850 a 1857, en donde luego, en 1863, fungió como profesor.

Es uno de los fundadores del grupo de pintores moscovitas y ucranianos llamado Peredvizhniki, aunque luego, a lo largo de su carrera, abandonó el estilo naturalista de éste. Sus pinturas realistas son caracterizadas por una profundidad psicológica en particular, mientras que su ciclo de pinturas más adelante en su carrera, sobre temas Bíblicos, hacen que se vislumbre la emergencia del expresionismo del arte europeo.

Al principio, el estilo de pintura de Ge estuvo fuertemente influenciado por su maestro Karl Briullov, y los principios del academismo que aprendió en la Academia de Arte de San Petersburgo. En 1856 recibió la medalla de oro de la Academia gracias a su pintura “Saul y la Bruja de Endor”, ejecutada en estilo de la ecuela académica. En 1857 viajó a Europa Occidental en donde, en 1860, se estableció en Italia y vivió hasta 1870, aunque con interrupciones.

Influenciado por las obras de maestros del renacimiento, Ge continuó pintando composiciones sobre temas Bíblicos, y de ahí surgió, por ejemplo su “Última Cena”, en 1863, aunque pintó también paisajes, como “El viñedo de Vico” en 1858, o “Florencia” en 1864, además de su fuerte, los retratos, en el que se incluye uno de Aleksandr Herzen en 1867.

Tras su retorno a San Petersburgo en 1870, Ge pintó varias obras sobre temas históricos, tales como el cuadro de “Pedro I interroga al Tsarevich Alexei Petrovich en Peterhof” en 1871, y muchos retratos de figuras políticas y culturales destacadas, como el de Mykola Kostomarov en 1870.

Durante esa época se convirtió en uno de los fundadores de la Sociedad Moscovita de Exhibiciones itinerantes de arte, pero no adoptó el estilo predominantemente naturalista de los pintores de esta sociedad y, en especial, se retiró al negarse a adoptar tal estilo, especialmente por el claro mensaje social de éste.

En 1876 regresó a Ucrania, en donde se estableció en su finca en la provincia de Cherníhiv, y permaneció allí hasta su muerte.

Pintó retratos de campesinos ucranianos, como el “Retrato de un chico ucraniano” a principios de la década de 1890s, así como a su familia, amigos y su autorretrato entre 1892 y 1893. También lindos paisajes de la campiña ucraniana, como el de “La luna saliendo en Ivanovskyi Jutir”, a fines de los 1880s.

En 1882, Ge estableció una cercana relación con Leo Tolstoy, y trabajó difundiendo las ideas de éste dentro de los campesinos ucranianos. Profesaba, y él mismo practicaba, la vida sencilla de la gente. Influenciado por Tolstoy, incluso dejó de pintar por algún tiempo, pero pronto regresó a su obra creativa, para entrar de lleno con su más famoso grupo de pinturas, dedicadas aquí al Nuevo Testamento, en el que se incluye “La Crucifixión”, de 1892.

A lo largo de su vida, Ge se apasionó con la cultura ucraniana, en especial con las obras de Tarás Shevchenko, en especial su poesía, la que admiraba grandemente. Algunos miembros de su familia, en particular su hermano Hryhorii, quien mantenía correspondencia en ucraniano con Volodymyr Antonovych, estaban asociados muy de cerca con los círculos Ukrainófilos. Mykola Ge también ayudó a establecer la Escuela de Dibujo de Kyiv de Mykola I. Murashko.

En la Galería del Museo Nacional de Kyiv se exhiben enormes colecciones de sus obras.

Vasyl de Lviv

Vasyl de Lviv, en ucraniano Василь, de quien se desconoce fecha de nacimiento y deceso, fue un pintor al servicio de la corte del rey Jan III Sobieski en Zhovkva.

Entre 1659 y 1687 pintó un retrato de Jan III, que se encuentra actualmente en la galería Uffizi en Florencia, así como murales que representan la guerra Polaco-Turca, que se encuentran en la Iglesia Católica de Zhovkva, e iconos que están en en Monasterio de Krejiv.

Autor: Ucrania Fantástica

Слава Україні! ¡Que viva Ucrania! Libre, independiente, soberana

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