La Navidad estaba casi aquí. Todo lo apuntaba: el clima era terriblemente frío y nevado, los villancicos provenían de todas partes (incluso cuando vas en el tranvía) y este extraño estado de ánimo, que quiere la reunificación con la familia. Me vestí una ropa decente para complacer a mis abuelitos, con quienes tenía que estarSigue leyendo “Symonenko. Girasoles. Estación.”

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