Traducido por Isabel Okulik.
La propaganda es la necesidad de cualquier operación militar. Tiene dos objetivos: animar y remprimir.

El entusiasmo es necesario para dar un sentido en la participación en las operaciones militares, así como la ayuda de la retaguardia al ejército. Por ejemplo, toda la industria de dibujos animados de EEUU durante la Segunda guerra mundial trabajó para el ejército de EEUU.
Bugs Bunny iba a la guerra con un terrible grotesco Hitler. Lo vencía en el nivel de su ingenio, aniquilando la ridiculez y fealdad del fürher animado. Así los consumidores de esta propaganda sentían su seguridad de vencer el Tercer Reich.
A través del humor les inculcaban el significado: “El enemigo no es tan pavoroso, como parece”.
La esencia de la propaganda está en animar a sus partidarios y reducir a los enemigos.
Dos tipos de propaganda para reducir al enemigo
Existen dos tipos de la propaganda reductora.
Primera, es atribuir al enemigo rasgos negativos. Por ejemplo Rusia otorga a los ucranianos los términos “fascistas”, “junta”, “bandera”, “asesinos”. Cada palabra tiene un matiz emocional negativo. Los citan en los principales medios de información que hacen propaganda en contra de Ucrania.
Al ejército ucraniano y al gobierno ucraniano hay que atribuir los crímenes más horrendos que puedan ser comparados con los crímenes cometidos durante la Segunda guerra mundial. Para hacer un paralelo de los ucranianos con los “fascistas” y “satanistas”. La historia reciente con el “niño crucificado” que dieron en el “Primer canal” lo corrobora. Esta propaganda funciona también para acumular a su población en contra de los ucranianos. La crucifixión es un símbolo arquetípico que es comprensible para la parte ortodoxa de Rusia. En mensaje es que los horribles paganos y fascistas han crucificado al salvador.
Al mismo tiempo a los terroristas y separatistas en el este los llaman con la medulosa palabra “milicianos”, por lo tanto les tribuyen rasgos de una cierta nobleza, que se plasma en la lucha por la soberanía de los enemigos, que se instalaron en Kiev.
Otro tipo de la propaganda reductora es la emisión de mensajes sobre la pronta derrota del ejército enemigo. Por ejemplo Rusia a través de los terceros emite la información sobre un importante apoyo electoral y militar de los separatistas (o, según sus palabras, “milicianos”) en el Este y Sur de Ucrania. Así mismo sobre la mala preparación militar del ejército ucraniano, y, en cambio, sobre la superioridad del ejército de Rusia.
Como distinguir las mentiras en la información o los mensajes que trabajan para el enemigo: (en el contexto de la propaganda militar no hay diferencia, donde está la información del enemigo, en los medios de comunicación o un blog).
- Identificar el medio de información (web, periódico, revista, canal televisivo) según sus parámetros lingüísticos. La utilización en los artículos palabras y combinaciones de palabras como “milicianos”, “ejército de la República de Donetsk”, “ejército de la República de Lugansk”, etc., que dan un estatuto oficial a los separatistas y terroristas en el Este de Ucrania.
- Identificar lo que hacen los blogueros particulares y los usuarios de las redes sociales: si sus mensajes contienen información dañina para el ejército ucraniano y el estado ucraniano en general.
- Identificar los medios informativos por los artículos asimétricos que alaban a Rusia y vilipendian a Ucrania. En las condiciones de las operaciones militares cualquier propaganda que trabaja para el enemigo debe ser prohibida y bloqueada.
- Identificar textos, vídeos y audios, destinados a bajar el espíritu moral y combativo del ejército y la población de Ucrania. Así como las “prohibiciones de alegría” (de realización de actos culturales), mostrar a los ucranianos y el ejército ucranianos con las cualidades negativas (no tienen armas, son pobres, etc.), mostrar a los ucranianos como comedores perezosos de tocino.
- Identificar las publicaciones de la información confidencial (real, y no la destinada a confundir al enemigo) de las acciones tácticas y estratégicas del ejército ucraniano.
Si se trata de un mensaje en la red social que corresponde a estos criterios, las reglas son muy fáciles: - No poner “like”.
- No compartir.
- No reaccionar, inclusive en broma.
- No mirar los canales televisivos y sitios web rusos.
- Bloquear a los bot.
Autor: Serguey Didkovskiy, ain.ua.
Fuente: StopFake

Primero: llamar milicianos a los combatientes de Novorrosia no es propaganda, ya que es la verdad, son civiles que se han conformado en unidades militares y empuñan armas.
Segundo: ¿y vuestra propaganda llamando héroes a los que lucha por Kiev y terroristas a los milicianos?
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