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Alertando sobre Sputnik

Un experiodista trae a la luz cómo funciona la propaganda del Kremlin

Sputnik

(Fuente: Andrew Feinberg/ Twitter)

El 26 de mayo, Andrew Feinberg, un corresponsal que cubre la Casa Blanca para Sputnik, tuiteó que había dejado de trabajar para el medio del Kremlin. Después, invitó a las partes interesadas a preguntarle por qué.

Ya no trabajo para Sputnik (@SputnikInt); me encantaría contarles por qué. Invito a que se pongan en contacto conmigo.

@agfhome

Y añadió en otra publicación aparte: «Parece que @SputnikInt no está contento con periodistas reales. En realidad, prefieren a propagandistas que actúan anónimamente.»

-@gfhome

El @DFRLab que hace tiempo rastreó el producto de Sputnik entrevistó a Feinberg. Explicó que las condiciones de trabajo y las prácticas editoriales en Sputnik y las formas en que difiere de las organizaciones de noticias bona fide.

Este testimonio puede compararse con la experiencia de otros denunciantes de la maquinaria del Kremlin, en concreto, los presentadores Liz Wahl y Sara Firth de la estación de televisión del Kremlin RT, para tener una visión más acabada de como trabaja la maquinaria propagandística estatal de Rusia.

Agencia Estatal

Sputnik es un medio de información financiado con fondos del Estado creado en 2013 como parte de una restructuración más amplia de los medios de comunicación estatales. De acuerdo con el decreto presidencial que estableció su empresa controladora el propósito de Sputnik es «informar en el extranjero la política estatal de la Federación Rusa y la vida pública en la Federación Rusa».

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Decreto presidencial que establece la agencia Rossiya Segodnya, de la cual es parte Sputnik. El párrafo 4a dice: «La dirección fundamental de la actividad de la preocupación del estado federal  “Agencia Internacional Rossiya Segonya” es informar en el extranjero la política de la Federación Rusa y de la vida pública de la Federación Rusa.» (Fuente: El Kremlin)

Si bien, nominalmente, es distinta de RT, Sputnik tiene el mismo Editor Jefe y comparte muchos periodistas. Como tal, ambos medios son vistos como agencias complementarias con una agenda en común y un punto de vista editorial.

En un e-mail a DFRLab, la oficina de prensa de Sputnik describió su misión:

«El lema de Sputnik es ‘contar lo que no se cuenta’. Esto ha implicado una enorme cantidad de trabajo para revisar que ávidamente dejaríamos a los medios de información convencionales, altamente profesionales y robustamente financiados, si solamente nos dejaran dar una idea acabada y amplia, incluido el relato de Rusia, por el bien de una amplia libertad de prensa. Es casi medieval sugerir que una agencia informativa que no sigue únicamente y  a ciegas al discurso occidental está siendo acusada de herejía.»

Feinberg se incorporó a Sputnik en dciembre de 2016. A DFRLab le comentó que sí estaba al tanto de la propiedad de la agencia, pero que no lo consideraba un obstáculo para trabajar allí:

«Cuando acepté trabajar en Sputnik estaba al tanto de que era de propiedad estatal.  No pensé que fuera en sí mismo un problema mientras que hubiese la libertad editorial que me prometieron, pero rápidamente las cosas empezaron a tomar un giro inesperado.»

Wahl expresó una opinión similar en una entrevista en 2014 con el Daily Beast, cuando, de manera abrupta, se marchó RT en plena transmisión en directo:

«Cuando me subí a bordo, desde un comienzo supe en lo que me estaba metiendo, pero creo que fui más cautelosa y traté de mantenerme tan objetiva como pude.»

Wahl renunció tras varias decisiones editoriales que según su visión sacrificaban objetividad y precisión a favor de la narrativa geopolítica elegida por el Kremlin.

«No puedo ser parte de una red de medios que lava las acciones de Putin. Estoy orgullosa de ser estadounidense y creo en la dispersión de la verdad, de modo que, por tales motivos, renuncio al puesto con carácter inmediato.»

La justificación de Feinberg sobre su decisión de dejar Sputnik luego de seis meses fue similar.

Comando y control

Feinberg dijo que su primer choque con la política editorial de Sputnik fue sobre su independencia para hacer preguntas.

«Una de las primeras preguntas que hice en una sesión informativa de la Casa Blanca fue preguntar si el Presidente usaría la Ley de Autorización para la Defensa Nacional para enviar armas letales a Ucrania, y si no, si ello tenía que ver con no antagonizar con Rusia. Cuando salí de la sesión me dijeron que no debía formular preguntas cuando ellos no supieran cuáles serían las respuestas, al parecer, para que pudieran transcribirse.»

La primera parte de su declaración puede ser fácilmente ser verificada.  De acuerdo con las transcripciones de las sesiones diarias de prensa de la Casa Blanca , Feinberg hizo sus preguntas el 10 de marzo. Seguidamente, presentó un breve informe que Sputnik publicó.

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Ver la autoría de Feinberg en el ángulo inferior izquierdo. Archivado el 31 de mayo de 2017 (Fuente: Sputnik)

En la segunda parte de lo declarado por Feinberg, el @DFRLab preguntó a Sputnik si era parte de su línea editorial esclarecer las preguntas y títulos de sus periodistas. La respuesta fue categórica:

«De ninguna manera. Es cierto que discutimos la asignación de tareas con nuestros periodistas, ya que creemos que la tormenta de ideas es una buena práctica en el periodismo. Los títulos en Sputnik, como en la mayoría de los medios de prensa internacionales líderes, son potestad de los editores.»

No obstante, para respaldar su declaración Feinberg compartió con el @DFRLab la impresión de pantalla de un mensaje de correo electrónico intercambiado con un editor el 13 de marzo, confirmando que las preguntas hechas en vivo «nunca debieran ser una sorpresa» y añadiendo «si usted no tiene preguntas de nuestra parte, por favor envíenos sus preguntas por e-mail a la mañana para ser consideradas, en orden decreciente de importancia».

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Impresión de pantalla de un intercambio de e-mails resaltando el enfoque de cómo preguntar. Las direcciones de e-mail y otros nombres y detalles de contacto han sido obscurecidos

El mensaje explicaba que «lo hacemos de esta manera para asegurarnos que estamos alineados con relación a las preguntas que hacemos en vivo».

El control editorial no se limitaba a las preguntas. Feinberg dijo que el contenido de las historias individuales estaban también sujetas a un pre control.

«Ellos tienen que aprobar el título y el punto de vista antes que se escriba el artículo (…) Nadie tiene una línea asignada. Aún cuando estás mirando algo online, los periodistas del grupo pueden venir e indicar un título primero y luego hay que escribir el artículo.»

Este micromanejo editorial lentamente molestó a Feinberg, que lo vio como un método para controlar a los periodistas:

«Nunca he tenido ese grado de pesada interferencia editorial. Esta todo adornado con excusas y lógica que parece razonable si sos un cable con recursos limitados, pero al mismo tiempo, esa cultura está orientada a maquillar cierta clase de periodismo.»

Nuevamente, esto concuerda con un artículo que Wahl escribió para el Instituto para Políticas de Estado, con base en el Reino Unido, en el cual como conductor sus preguntas fueron elaboradas por su editores, y al menos en un caso ‘dictadas’ a ella:

«Los líderes rusos [de RT América] estuvieron muy involucrados en nuestra cobertura diaria, no sólo proveyendo lineamientos sobre que artículos cubrir y cómo informarlos, sino también decidiendo los comentaristas ‘expertos’ a quienes teníamos que entrevistar.»

Los lineamientos editoriales centrales son una característica estandarizada de informar en los cables de noticias internacionales- decidiendo, por ejemplo, cuál es la principal historia del día, preguntando a bureaus individuales sus reacciones a la misma o haciendo preguntas de parte de colegas que no pueden asistir a un evento. No obstante, el grado de control de los que alertan sobre estas prácticas denuncian que RT y Sputnik ejercitan un grado de control  realmente inusuales.

Hechos y facetas

«Cuando escribían sobre Crimea, su contexto dejaba afuera a los tipos armados y con tanques que estaban por doquier durante el referendum. No podía poner eso en las notas, no hubiera pasado el primer control editorial, pero dejarlo afuera hubiera sido ignorar la realidad.»

Esta declaración puede ser corroborada por la información de Sputnik. Un número de artículos en el sitio web de la agencia en febrero, marzo y abril de 2017 proveyeron unos antecedentes muy similares sobre los eventos que llevaron a la anexión:

«Crimea se reunió con Rusia en 2014 cuando cerca del 97% de sus ciudadanos votaron en favor de una reunificación en un referendum. No obstante, occidente condenó el resultado, imponiendo varias ruedas de sanciones a Rusia.»

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(Fuente: Sputnik)

Ninguno mencionó las condiciones alrededor del referendum, el informe de una agencia rusa exponiendo la concurrencia y el apoyo a la anexión fue mucho menor o el voto de rechazo por 100 miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Feinberg dijo que la cobertura de Sputnik de otros asuntos de importancia para el Kremlin fueron de igual manera distorsionados.

«Uno aprende rápidamente que tiene que poner la perspectiva rusa, y la versión más absurda. Eso es lo que ellos quieren. No hay ninguna oportunidad para hacer periodismo verdadero.»

Esto se refiere a casos específicos, los cuales fueron identificados por el @DFRLab y otros observadores (aquí y aquí)

Destacó dos casos en los cuales la cobertura de Sputnik apareció apuntada a promover el relato específico del Kremlin. El primero se refería a un ataque con gas mostaza por parte del llamado Estado Islámico en contra de una base militar iraquí que hospedaba a asesores militares de los Estados Unidos y Australia en abril. Se reportó que el ataque no había dejado víctimas, aunque 25 soldados iraquíes requirieron tratamiento.

Feinberg dijo que los editores de Sputnik insistieron que pertenecía la misma categoría que el ataque químico a Khan Sheikhoun en Siria, que mató docenas de civiles, en su mayoría niños, incitando la represalia de los EE.UU. :

«Ellos querían que lo enmarcara como un ataque químico contra las fuerzas de los EE.UU. y que preguntara porqué no respondíamos como hicimos con el ataque a Khan Sheikhoun. Ni siquiera es comparar peras con manzanas, sino peras con pingüinos.»

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(Fuente: RT)

Para Feinberg la gota que colmó el vaso fue la cobertura de Sputnik de la muerte del armador político del partido Demócrata de los EE.UU. Seth Rich. Como el @DFRLab informó, Sputnik continuaba insinuando que fue asesinado en 2016 por haber filtrado e-mails a Wikileaks, aún luego que la familia de Rich protestara y Fox News se retractara de la noticia que disparó el reclamo.

«La historia de Seth Rich fue fue una de las cosas que me llevó a no estar más acá. El propósito de Sputnik de seguir el relato de Rich fue para ofuscar y estar en condiciones de decir, ‘si él lo hizo, no hubo hackeo ruso. Rusia, ¿qué es eso?’»

De nuevo este uso de prácticas cuestionables para cubrir una historia de manera favorable al Kremlin coincide con los comentarios de Sarah Firth en 2014, luego que renunciará por la forma en que RT tratara el derribo del vuelo MH17:

«La regla número uno del manual de estilo de Russia Today es culpar a Ucrania o a cualquier otro en vez que a Rusia (…) Es espantoso que sea el lineamiento genuino de RT para cubrir una historia,y tenés que creértelo para poder tener éxito allí.»

Firth denunció que al personal de RT se le pedía «todos los días … que obscurecieran la verdad.»

@Polly_Boiko @ukTanosmiente querida. Hacemos trabajos para Putin. Nos piden todos los días si no podemos ignorar la verdad, entonces obscurecerla.

@Sara__Firth

Esto también coincide con la evaluación de Wahl de RT:

«Mi experiencia como periodista y presentadora en RT es que el primer objetivo de RT no es buscar la verdad e informarla; el objetivo es, por el contrario, crear confusión y sembrar desconfianza en los gobiernos e instituciones de occidente, al informar cualquier cosa que parezca desacreditar a Occidente e ignorando cualquier cosa que le de crédito.»

El reporte de Feinberg coincide con las denuncias anteriores y con mucho de la cobertura que @DFRLab observó de RT y Sputnik. Resuena también con los hallazgos del regulador del RU, Ofcon, que repetidamente encontró que RT era culpable de la obligación de preservar la debida igualdad en su cobertura.

Cadena de mando

Feinberg proveyó alguna claridad de la cadena de mando dentro de Sputnik, y el alcance al cual su cobertura aparece dictada por consideraciones políticas de Moscú.

Esto es significativo, porque RT al igual que Sputnik insiste que es editorialmente independiente, rechazando acusaciones de que es manejada por la política del Kremlin, un punto reforzado en el e-mail del servicio de prensa:

«Es natural que nuestros colegas en Washington D.C. estén mejor equipados que nosotros en Moscú para navegar el terreno de los EE.UU. Por ello, más allá del halago que pueda ser para nosotros que gobernamos el mundo desde la redacción de Moscú, es un verdadero disparate que nuestro equipo de Washington direcciona la línea de Moscú.»

Mientras que Feinberg no pudo dar una visión de las decisiones editoriales individuales, sugirió que el ángulo de la cobertura era decidido en Moscú y comunicado al departamento de Washington por editores rusos:

«Pienso que la información de guerra está allí, pero es hecha por gente mucho más arriba en la cadena. Yo estaba al final de una muy larga cadena de mando. Entre el equipo editorial, los dos rusos estaban prácticamente a cargo.»

Esto también se aplica a denuncias que la cobertura de Sputnik en las redes sociales era amplificada por “botnets“, redes de cuentas falsas para repostear artículos, dándole más publicidad:

«¿Piensan Uds. que había una colusión entre los informes de Sputnik y los botnets? Pienso que cualquier coordinación que pueda existir ocurre allí en Moscú.»

Esto, nuevamente, es consistente con lo que Wahl descibía como trabajar en RT de EE.UU.:

«Los Directores de Noticias y Negocios eran rusos. La naturaleza de la relación entre Moscú y estos administradores rusos era turbia, ya que la mayoría de nosotros no era informada del origen de las directivas que recibíamos.»

Feinberg denunció que se desalentaba de forma activa el contacto entre el personal de los EE.UU. y Rusia:

«Ellos se alteraban si enviaba un e-mail al departamento de TI sin permiso. Creo que no quería que nosotros los americanos contactáramos a Moscú.»

Preguntado Sputnik sobre la partida de Feinberg, la oficina de prensa dijo que sus denuncias eran «acusaciones falsas» y que su partida fue por el fracaso de brindar el «mismo nivel de periodismo profesional y la cantidad de historias exclusivas que nuestros clientes y lectores están buscando».

Conclusión

Lo relatado por Feinberg de los meses que pasó en Sputnik es consistente con los relatos de otras personas que denunciaron y dejaron el medio de prensa en Inglés financiado por el Kremlin.

Describe un mundo en el cual la independencia periodística está subordinada al control editorial, departamentos locales están subordinados a órdenes centrales y los estándares periodísticos están subordinados a un relato político general.

Este comportamiento no es compatible con un medio de noticias independiente, tal como Sputnik dice ser. No obstante, es coherente con un servicio de comunicaciones de gobierno centralmente administrado, en el cual los mensajes y narrativas más importantes son distribuidas del centro a los centros de actividad regionales para su amplificación.

Los comentarios de Feinberg proveen así más evidencia que nos ayuda a comprender la naturaleza y actividad de los medios del Kremlin.

Fuente: Ben Nimmo, “Blowing the whistle on Sputnik“, senior fellow para la Información de la Defensa en el Laboratorio Digital de Investigación Forense del Consejo Atlántico (@DFRLab).