Según Keith Kellogg, enviado especial de EEUU para Rusia y Ucrania, debe avanzarse hacia la paz haciendo concesiones ambas partes. Y una concesión que debe hacer Ucrania es celebrar elecciones, algo que por tiempo debió de suceder en 2024 pero que la guerra ha impedido. Vamos a entender qué significa esto:
Tras la invasión a gran escala rusa, el parlamento ucraniano, aprobó la ley marcial, que impide entre otras cosas cualquier clase de votación. La decisión se enmarca dentro de las garantías legales que presenta la constitución ucraniana, pero también dentro del más básico sentido común: si bien hubo elecciones en 2019, con una Crimea anexionada y una parte pequeña de Donetsk y Lugansk bajo control ruso, no había ley marcial y por el contexto del momento se pudieron celebrar elecciones con garantías salvo en los territorios ocupados. La invasión provocó no solo la invasión y ocupación de una parte aún mayor de Ucrania, sino que los ataques rusos a absolutamente todo el territorio ucraniano hagan que cualquier manifestación colectiva sea una situación de altísimo riesgo. A ello sumaremos que hay millones de ucranianos que están como refugiados repartidos por el mundo y que tendrían dificultada su participación.
Con esta situación del escenario se entiende de gran dificultad para celebrar cualquier elección con garantías democráticas.
¿Qué dice la propaganda rusa? Según el Kremlin, Zelensky no es presidente legítimo porque sigue en el poder sin elecciones. Además, dice, Ucrania como estado sigue participando de eventos deportivos y culturales con «normalidad» mientras Zelensky se dedica a hacer giras internacionales. Dice, que, el «gobierno de Kiev» ha prohibido a todos los partidos que se declaran prorrusos, porque esos partidos «quieren la paz y el entendimiento con Rusia, dados los lazos históricos, culturales y sociales entre ambos países».
Este relato, palabra por palabra, es transmitido por los voceros prorrusos en cualquiera de sus perfiles y plataformas. Aquí os dejo un vídeo de Pedro Baños que, junto a Rubén Gisbert, ambos conocidos propagandistas del discurso moscovita, repiten este argumentario palabra por palabra.
Históricamente nos hemos encontrado situaciones muy similares. Valga de ejemplo que el Reino Unido no celebró elecciones durante la IIGM permitiendo a Churchill seguir como presidente mientras prosiguiera la guerra. Y es que no hay que confundir agarrarse al poder con falsas elecciones (léase Putin y la eliminación selectiva de toda la oposición) con el hecho de no celebrarlas porque una guerra impide hacerlo y haya un alto riesgo para la población ¿Alguien cree que Rusia no lanzaría un misil a colegios electorales y además diría que fue un ataque de falsa bandera por parte de Ucrania?
Y si esto no es suficiente para reflexionar de lo erróneo que serían unas elecciones, las palabras de Petró Poroshenko, anterior presidente ucraniano, y que es muy probable que se vuelva a presentar a presidente en otras elecciones, lo deja suficientmente claro. Hago resumen y traducción de sus palabras:
«las elecciones en Ucrania ahora mismo son un asesinato de la unidad. Da igual quien ganara en esas elecciones, siempre será Putin. Ya tiene una campaña de desinformación establecida y una quinta columna. Aprovechará el momento y eso no debemos permitir que suceda. Nuestra tarea ahora es ganar la guerra».
Héctor Villazala Alonso







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