Madre Teresa podría reprochar a los militares ucranianos y con razón. En los bombardeos de los posiciones de los separatistas/federalistas/milicias/terroristas, cuales muchas veces ellos ponen a propósito en las zonas residenciales, también a veces mueren los civiles.
El gobierno ucraniano está frente de un dilema horroroso: permitir que los saboteadores profesionales, los que están enviados a camiones desde el país vecino, sigan destrozar las ciudades ucranianos, robar, atacar los puntos fronterizos, secuestrar y torturar bestialmente a los civiles ucranianos sólo porque estos siguen siendo leales a su país, o intentar a desactivar a estos “desesperados”, según Lavrov, el Ministro de Exterior de Rusia, s/f/m/t, exponiendo a un riesgo posible las vidas de los civiles.
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